Romero indicó que el estar al frente del máximo ente del balompié nacional es la mayor aspiración de todo apasionado por este deporte. La duda siempre estuvo, pues actualmente es el ministro de Gobierno de Bolivia y tendría que duplicar esfuerzo ante la responsabilidad de organizar el balompié del país. “Un dirigente no puede ser un hincha privilegiado”, aseguró.
Romero y Sport Boys
Las proyectos del dirigente se van cumpliendo poco a poco; desde marzo asumió como presidente del Toro warneño, club que se encontraba en la zona del descenso indirecto, pero logró salir de esta situación, que quitó el sueño a más de un directivo. "En un principio nos equivocamos, perdimos plata, corregimos e hicimos las cosas bien", indicó el directivo.
Además recordó que cuando llegó a la institución “no habían archivos, no habían memorias. Ahora tenemos toda la documentación ordenada”. Romero estaba seguro de que el equipo azul tenía que vivir una etapa distinta. “Pensábamos estar arriba, pero no pelear el título”, dijo firmemente en los micrófonos del programa radial. El declarado hincha de Bolívar, a veces tiene que llamar a sus técnicos a las 2:00 para “ordenar la casa”.
En el tema económico, dijo que la planilla de los jugadores es de 108.000 dólares, más los costos logísticos. Tienen 12 espónsor que aportan al club de distintas maneras. “Warnes está creciendo y necesita ayuda para que estemos metidos en agrandar al club", aseguró Romero. Además es un convencido de que cuando las reglas del fútbol se cumplan en todos los niveles, va a lograr evolucionar.
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